Deportivo de La Coruña

El Real Club Deportivo de La Coruña es un club de futbol de España de la urbe de A Coruña, Galicia. Fue fundado en 1906 Barcelona y en nuestros días juega en la Primera División de España. Es el noveno club de España en lograr un título de Liga (entre los sesenta y uno equipos que en algún instante han alcanzado la máxima categoría), a lo que hay que sumar 2 Copas del Rey y 3 Supercopas de España. Leer Más

Popularmente se le conoce con el apodo de Dépor o bien Deportivo de La Coruña y a sus apasionados, deportivistas.

Históricamente, el Deportivo de La Coruña ha tenido 2 temporadas de mayor éxito: Una entre mil novecientos noventa y dos y mil novecientos noventa y siete, con el popularmente llamado Súper Dépor y otra temporada entre mil novecientos noventa y nueve y dos mil cuatro, con el Euro Dépor. En conjunto, el club tiene en su haber un título de Liga de España, 5 subcampeonatos y 4 terceros puestos, 2 Copas del Rey y 3 Supercopas de España como máximos logros nacionales y la clasificación a la semifinal de la Recopa de Europa en la época mil novecientos noventa y cinco-noventa y seis y a la semifinal de la Liga de Vencedores en la época dos mil tres-cuatro como éxitos internacionales.

Es el 10º equipo en la Clasificación histórica de la primera división de España de futbol, habiendo completado cuarenta y siete temporadas en tal categoría. Es el 9° equipo en número de apasionados en España, conforme la encuesta del CIS de junio de dos mil catorce. El club cuenta hoy día con trescientos setenta y nueve peñas Barcelona y más de veintinueve mil asociados. Conforme la IFFHS, fue el equipo número diecinueve de Europa en la primera década del siglo XXI y el veinticuatro del planeta. En dos mil cuatro ocupó el 3º sitio en Factores UEFA.

Historia

Inicios

El Deportivo de La Coruña nace el ocho de diciembre de mil novecientos seis, con el nombre oficial de Club Deportivo de la Sala Calvet. Un conjunto de atletas dirigido por Federico Fernández-Amor Calvet decidía crear el Deportivo de La Coruña. El primer Presidente fue don Luis Cornide Quiroga y su primera capacitación deportiva, frente al Coruña el ocho de diciembre de mil novecientos seis, fue la integrada por Salvador Fojón, Venancio Deus, Juan Long, Ángel Rodríguez, Manuel Álvarez, Daniel Aler, Paco Martínez, Félix de Paz, Virgilio Rodríguez, Juan Manuel López y Martínez Urioste. El lance constaba de 2 unas partes de cuarenta minutos, mas fue suspendido a quince minutos del final por carencia de luz. El capitán fue Manuel Álvarez y los goleadores Virgilio Rodríguez y el propio capitán, para dar la victoria al Deportivo de La Coruña por 2 tantos a uno. Al día después se reinició la batalla, sin más ni más tantos para ninguno de los 2 equipos. El veintiuno de julio de mil novecientos siete ganó el equipo de la Sala Calvet (dos-1), repitiendo triunfo 4 días después (cinco-1). El próximo choque entre los dos data de veinticinco de agosto de mil novecientos ocho, mas no hay perseverancia del resultado. El veintisiete de septiembre repiten duelo y vuelve a vencer el Deportivo de La Coruña (tres-1). En años siguientes siguieron estas batallas. Es obvio por consiguiente que el primer gran contrincante fue el otro equipo de la urbe y, cuando este fue languideciendo hasta desaparecer, el relevo en la rivalidad lo tomaron los conjuntos de Vigo: primero el Fortuna y el Sporting y más adelante, el Celta de Vigo

3 años tras su nacimiento, el cuatro de febrero de mil novecientos nueve, el Rey Alfonso XIII, concedió al club el título de Real. En la asamblea de la Junta Directiva de 1 de octubre de mil novecientos ocho se acordó “…trabajar activamente para lograr que S. M. El Rey Don Alfonso XIII conceda a la sociedad el título de Real Club Deportivo de La Coruña.” Sería 4 meses después, el cuatro de febrero de mil novecientos nueve cuando el propósito fue logrado. Ese día se decreta en Palacio una R. O bien. dirigida a la Presidencia del Club Deportivo de la Sala Calvet. Afirmaba así: “Accediendo su Majestad el Rey (qdg.) á lo pedido por v se ha dignado otorgar al Club de su digna Presidencia el título de Real, que va a poder ostentar en sus documentos. Al propio tiempo, Su Majestad se ha servido admitir la Presidencia honoraria del mismo, que tan atentamente le ofrecen.” 3 días después y en una asamblea de la Junta Directiva del siete de febrero de mil novecientos nueve, en sesión excepcional, el Secretario del Club Deportivo de La Coruña dio cuenta de la R. O bien. mandada por el Maestresala Mayor de Palacio en la que se accedía a la concesión de tal honor. Las actas reflejaban lo siguiente: “…concediendo a esta sociedad el título de Real con autorización para utilizar en sus documentos el escudo y armas reales y anunciando al unísono que Su Majestad el Rey se ha dignado admitir la presidencia honoraria que este Club le había ofrecido en súplica.” Así, el cuatro de febrero se generaría la concesión, siendo el siete cuando la celebración de la sesión excepcional hizo oficial en todos y cada uno de los sentidos el título en favor del Club Deportivo de la Sala Calvet, que desde ese momento pasaría a transformarse en “Real Club”; una pura addenda en la denominación que tuvo una enorme resonancia en la urbe, en verdad el documento real estuvo expuesto a lo largo de bastante tiempo en la sala de espera del Club en la Plaza de Pontevedra.

El primer enorme éxito del club se genera en Copa del Rey de Futbol de mil novecientos diez, competición a la que se clasificó tras golear por cinco-0 al Vigo Sporting. Los contrincantes, el Club De España de Madrid y el F.C. Barcelona. El Deportivo sería el responsable de abrir el campeonato frente al Club De España de Madrid, equipo ya desaparecido mas que entonces disputaba el predominio capitalino al Real la capital española y al Atlético de Madrid. En este primer choque los deportivistas sorprendieron en esta su presentación oficial a escena nacional. Los madrileños, por mucho que lo procuraban, no podían vulnerar la puerta gallega mas, en el último minuto del choque, el portero herculino, De Plano, se lanza a blocar un disparo de la delantera madrileña. En ese instante, el travesaño se desmorona sobre su cabeza, y el balón cruza mansamente la línea de tanto. Incomprensiblemente el tanto fue dado por válido. Cosas del futbol de aquellos tiempos. La fortuna parecía echada, pues el próximo contrincante iba a ser nada menos que el F.C. Barcelona. Los catalanes, no obstante, no llegan a tiempo a la capital por inconvenientes ya olvidados. La Federación De España, obviamente, procura descalificar a los catalanes por incomparecencia, lo que de manera automática hubiese dado el subcampeonato de España al Deportivo. Mas el espíritu del futbol de aquellos tiempos era muy diferente al de el día de hoy. Lo que importaba, más que ganar, era jugar, y el Deportivo se declaró presto a aguardar la llegada de los barcelonistas para ganar el partido sobre el césped, y no en los despachos. Conque se aguardó, el F.C. Barcelona llegó, y si bien agradeció el noble ademán de los deportivistas, hizo servir su superior experiencia y se llevó el encuentro por cinco-0, y como entonces consiguió vencer por tres-dos al Club De España de Madrid, se llevó el título. La nobleza deportivista, no obstante, tuvo su recompensa. La Federación De España igualó en todos y cada uno de los sentidos su clasificación con la del Club De España de la capital española y le concedió once medallas de plata, más una subvención de quinientas pesetas de la temporada. Entre los hombres que han pasado a la historia como protagonistas de la gesta, hay que refererir al nombrado De Liso, a Martínez, Long, Ancos, Rajoy, Álvarez, Rodríguez, Paz, Portela… El presidente era José Longueira Díaz. Solo habían pasado 4 años desde su fundación, mas el Real Club Deportivo de la Sala Calvet era ya con todo derecho un Grande de España. En los próximos años siguieron los amistosos y los torneos provinciales. La realidad es que no había considerablemente más.

El detonante de la rivalidad con el Celta

Curiosamente en el comienzo de los años veinte, el primer gran evento deportivista de la temporada tuvo sitio en Vigo. En mil novecientos veintitres, tras múltiples conversaciones, los 2 equipos más esenciales de la urbe, el Fortuna de Vigo y el Vigo Sporting, decidieron fusionarse en un solo club, al que los dos aportarían sus mejores jugadores, y que recibiría el nombre de Celta de Vigo. El inconveniente fue que múltiples de los mejores jugadores no estuvieron conforme con esa resolución. Luis Otero, olímpico en Amberes y jugador del Vigo Sporting, decidió no ingresar en el nuevo club y tomó el camino de A Coruña. Con él se fueron el portero Isidro, el delantero Ramón González Figueroa y el medio Chiarroni. La convulsión en Vigo por la marcha de Luis Otero fue horrible, hasta el punto de que puede decirse que fue su marcha la que encendió la secular rivalidad entre Celta y Deportivo. Su marcha procuró ser detenida desde instancias federativas al solicitar el Celta la suspensión del Deportivo por soborno, lo que retrasaría su debut hasta el dos de mayo de mil novecientos veinticuatro en Riazor y frente nada menos que Uruguay. Tal fue el choque en la urbe de Vigo, que los vigueses dejaron de adquirir en la tienda de supermercado que la familia del defensa tenía en la urbe.

Mas este asunto Otero no fue el único enfrentamiento entre Deportivo y Celta en esos años. Pedro Díez de Rivera, a la sazón presidente de la Federación De España, convocó, en mayo de mil novecientos veintisiete, distintas asambleas entre los clubes con objeto de organizar el incipiente torneo, y en las que por la parte del Deportivo participó Galo García Baquero. La mayor polémica radicó en quiénes serían los componentes de la Primera División, y los bandos se llamaron maximalistas (los que abogaban por una liga extensa) y minimalistas (que defendían una Primera formada solo por vencedores y subcampeones de España). El Celta se alineó con los primeros, el Deportivo con los segundos y si bien vio triunfar su opción, no consiguió plaza en Primera. Mas esa temporada los equipos gallegos no se encararon salvo en partido oficial, y de esta forma se jugó el encuentro más atípico de cuantos se han registrado entre ellos: en el campo vigués de Coya, tocaba al Deportivo proteger su liderato del Torneo Regional. La tensión se trasladó en el campo y tras el reposo múltiples de los jugadores deportivistas abandonaron el terreno. El árbitro, sin embargo, comprendió que se podía seguir, y el encuentro terminó trece-0 en favor del Celta de Vigo. Con este triste episodio terminó la andanza blanquiazul por la prehistoria de nuestro futbol.