Celta de Vigo

El Real Club Celta de Vigo SAD es un club de futbol de España que milita en la Primera División de España. Fue fundado en Vigo en el año mil novecientos veintitres, desde la fusión del Vigo Sporting y el Real Fortuna. Su primer equipo disputa sus partidos como local en el Estadio de Balaídos, con capacidad para veintinueve cero espectadores. Leer Más

Los mayores éxitos deportivos del Celta de Vigo, son los 3 subcampeonatos de Copa de SM el Rey (Copa de España) en mil novecientos cuarenta y ocho, mil novecientos noventa y cuatro y dos mil uno. En la época 2015/2016, el club vigués se transformó en el décimo club de España con cincuenta temporadas disputadas en el Torneo Nacional de Liga de Primera División, ocupando la duodécima plaza histórica. A nivel continental, ha disputado 8 ediciones de la Europa League (famosa previamente como la Copa de la UEFA) y una edición de la Liga de Vencedores de la UEFA (2003/04).

Sostiene históricamente una enorme rivalidad con el Deportivo de la Coruña. Los encuentros disputados entre los 2 equipos se acostumbran a llamar el Derbi gallego. Tiene asimismo una histórica rivalidad con el Pontevedra CF.

El uniforme del equipo es camiseta azul celeste, pantalón blanco y medias azul celeste. El escudo se compone de un distintivo azul celeste con 2 letras “C” blancas (Club Celta).

Es el club de futbol gallego con más temporadas en Primera División.

Historia

Protocelta

La tradición del futbol en Galicia data de inicios del siglo veinte. Fue en Vigo donde esta modalidad deportiva tuvo sus primeras manifestaciones. El deporte rey empezó a practicarse en los desaparecidos muelles de la urbe por los trabajadores británicos de Eastern Telegraph Company Ltd., empresa instalada en mil ochocientos setenta y tres en Vigo para ocuparse de la instalación del cable telegráfico entre G. Bretaña y la Península. Esta empresa fomentó en mil ochocientos noventa y cinco el primer equipo estable de la urbe del que se tiene perseverancia en la prensa, llamado Exilies Cable Club, el que disputó múltiples encuentros contra tripulaciones mercantes y militares británicas de paso por la urbe. Al poco tiempo nacieron sociedades mixtas de gallegos y británicos como el Petit FC.

En mil novecientos cinco y a imagen y similitud de otras urbes como Barcelona, se formaron en Vigo 2 clubes de futbol de primera categoría: el Vigo Football Club y el Fortuna Foot-ball Club. El Vigo FC prosiguió un proceso de fusiones con otros equipos de la urbe como el New Club en mil novecientos seis o bien el Sporting Club en mil novecientos once para dar sitio claramente al Real Vigo Sporting Club en mil novecientos catorce. Por su lado, el Fortuna FC no padeció prácticamente cambios de nombre, quedando claramente con el nombre de Real Club Fortuna de Vigo en mil novecientos ocho.

Desde el comienzo, los 2 equipos se descubrieron como contrincantes de potencia semejante, y sus enfrentamientos producían grandes movimientos de llenes. Su prestigio adquirió extensa dimensión en todo el país, y la preponderancia fue tan concida que desde mil novecientos seis y hasta mil novecientos veintitres uno de los 2 equipos vigueses fue siempre y en toda circunstancia sin interrupción ganador del Torneo de Galicia.

El diez de agosto de mil novecientos veintitres, con la meta de robustecer la categoría del futbol vigués, el Real Vigo Sporting Club y el Real Club Fortuna de Vigo se fusionaron creando de esta manera el Club Celta de Vigo de la mano de Manuel de Castro “Handicap” y Juan Baliño Ledo, los primordiales promotores del proyecto.

Se escogió Celta de Vigo como nombre del equipo entre otras muchas propuestas (como, por poner un ejemplo, Breogán) y el color celeste para la equipación, puesto que el propósito de su creación era ser el estandarte del futbol gallego. Así nace el Real Club Celta de Vigo, que en un primer instante contaría con la pasmante cifra de sesenta y cuatro jugadores y con Manuel Bárcena de Andrés, Conde de Torrecedeira, como primer presidente del club.

Principios como equipo

El primer encuentro en frente de otro club fue el veintitres de septiembre de mil novecientos veintitres frente al Boavista FC portugués. La alineación inicial del Celta de Vigo fue: Isidro, Otero, Pasarín, Queralt, Balbino, Jacobo Torres, Reigosa, Gerardito, Chicha, Polo y Pinilla. El enfrentamiento concluyó con ocho-dos en favor del equipo vigués. Más tarde se encararía al Cracovia, vencedor polaco, consiguiendo asimismo la victoria.

En la época mil novecientos veintitres-mil novecientos veinticuatro el Celta de Vigo intervino por vez primera en un torneo oficial. Entonces solo había ligas regionales y la pertinente a Galicia era el Torneo de Galicia. El Celta de Vigo acabó líder del campeonato por delante del Eiriña CF de Pontevedra, el Racing de Ferrol y el Unión Sporting Club.

Esa temporada comenzó en la Copa de España, siendo eliminado en la primera ronda por el Athletic de Bilbao, que era el actual vencedor. En el reposo de verano se organizó un encuentro amistoso entre el Celta de Vigo y la Selección de futbol de Uruguay aprovechando el paso por Vigo de dicha selección, que iba con rumbo a las Juegos Olímpicos de la ciudad de París en los que ganó la medalla de oro.

En mil novecientos veinticuatro-mil novecientos veinticinco el equipo celtiña vuelve a ganar el Torneo de Galicia. Esa temporada tuvo sitio en el campo de Coia una nueva batalla internacional. Dicha ocasión fue ante Boca Juniors en los 2 encuentros de inauguración de la vira europea del equipo argentino. La alineación del Celta de Vigo fue: Ruíz, Juanito, Rey, Anula, Balbino, Pepe Hermida, Reigosa, Ángel Hermida, Chicha, Polo y Casal; al tiempo que Boca Juniors brincó al campo con Tesorieri, Bidoglio, Muttis, Médici, Vaccaro, Ellis, Tarasconi, Cerrotti, Garasini, Seoane y Onzari. El primer encuentro, que reunió a veinticinco personas, se disputó el cinco de marzo de mil novecientos veinticinco y terminaría con victoria argentina por tres-1, con tantos de Cerrotti (dos) y Onzari por la parte de Boca y de Polo por la parte del Celta. El segundo encuentro sería 3 días después, logrando esta vez el Celta la victoria en frente de Boca Juniors por tres-1, con tantos de Juanito (dos) y Reigosa y marcando Garasini por la parte de los argentinos. Esta sería una de las 3 únicas derrotas de los diecinueve encuentros que disputaría Boca Juniors en esta vira, al lado de las que padeció frente al Real Unión y el Athletic de Bilbao. El Celta completaría este buen papel internacional empatando poco después en otro enfrentamiento contra la selección uruguaya, ya por entonces campeona olímpica.

En mil novecientos veintisiete-mil novecientos veintiocho el Celta conquista de nuevo el título de vencedor de su división, que englobaba las zonas de Galicia, Asturias y Castilla y León. Seguidamente comienza una vira en la que se encaró con múltiples equipos argentinos y uruguayos. En ese año, mil novecientos veintiocho, se inauguró el nuevo Estadio de Balaídos, formando el once del primer equipo céltico que pisó el césped del mismo Lilo, Cabezo, Pasarín, Pareditas, Cárdenes, Vega, Reigosa, Chicha, Rogelio, Polo y Graciliano. Como contrincante tuvo en aquella ocasión al Real Unión, uno de los grandes del futbol de España de la temporada. Pese a ello cayó en frente de los vigueses por 7 tantos a cero (siete-0), obra de Graciliano, Chicha, Reigosa, Rogelio, Polo (dos) y Losada.

La época mil novecientos veintinueve-mil novecientos treinta fue la primera del torneo que se disputa hoy día y que entiende la totalidad de España. Al Celta le correspondía jugar en Primera División por la herencia de los títulos de los clubes creadores, el Vigo Sporting y el Fortuna, puesto que el primero de los nombrados conquistó el subcampeonato de la Copa de España de mil novecientos ocho. Pese a todo, el Celta debió iniciar la historia liguera en Segunda División debido al voto negativo de ciertos equipos, entre ellos el Deportivo de la Coruña. Al final de la época el Celta acabó en la situación nueve.ª de un total de diez equipos, consumando el primer y único descenso en toda la historia del club a Tercera División, en tanto que por aquel entonces aún no se había creado la Segunda División B al no resultar esta precisa debido al bajo número de equipos existentes en la temporada. Por año siguiente, el Celta recobró la categoría perdida, retornando a Segunda División.

La época mil novecientos treinta y uno-mil novecientos treinta y dos el Celta ganó nuevamente el título de Vencedor Gallego, esta vez habiéndose enfrentado contra el Deportivo de la Coruña, el Racing de Ferrol, el Eiriña CF, el Burgas y el CD Ourense. Más tarde llegó a las semifinales de la Copa de España, siendo eliminado por el F.C. Barcelona.

En la época mil novecientos treinta y cuatro-mil novecientos treinta y cinco, bajo la presidencia del empresario y cineasta vigués Cesáreo González Rodríguez, el Celta quedó vencedor del Conjunto 1 de Segunda División. No obstante, no llegó a lograr el ascenso a Primera División puesto que en la liga de promoción, en la que se encaraban los 2 primeros de cada uno de ellos de los 4 conjuntos de la división de plata, y en la que ascendían los 2 primeros clasificados en exactamente la misma, el club vigués quedó tercero a solo un punto del Atlético Osasuna. Con todo, la época siguiente el club logró el ansiado ascenso tras quedar primero de conjunto y vencedor de la liga de promoción. Incluso de esta forma, el debut en Primera División debió aguardar 3 años a raíz de la Guerra Civil, siendo el Celta el primer equipo gallego en comenzar en Primera, en tanto que el Deportivo de la Coruña lo haría 2 temporadas después, en la época mil novecientos treinta y nueve-mil novecientos cuarenta.

Primera División

En mil novecientos treinta y nueve el Celta comenzó por fin en la máxima categoría. La primera temporada el club logró sostener la categoría merced a la victoria conseguida en el partido de promoción por la permanencia. La próxima temporada tampoco fue demasiado buena, salvándose el club de la promoción por un punto de diferencia. En las temporadas mil novecientos cuarenta y uno-mil novecientos cuarenta y dos y también mil novecientos cuarenta y dos-mil novecientos cuarenta y tres logró un meritorio 5º puesto. No obstante, en la época mil novecientos cuarenta y tres-mil novecientos cuarenta y cuatro el equipo desciende tras quedar en la última situación, empezando desde entonces un ciclo de ascensos y descensos.

Desde mil novecientos cuarenta y siete el equipo vivió una temporada de esplendor, adiestrado por el mítico arquero internacional Ricardo Zamora. En la época mil novecientos cuarenta y siete-mil novecientos cuarenta y ocho concluyó el torneo nacional de liga de Primera División en la cuarta situación, a seis puntos del vencedor, el FC Barcelona, al que logró derrotar por tres-dos en un estadio de Balaídos que el Celta transformó en feudo inconquistable, en el que asimismo cayeron goleados el Athletic Club (cinco-1), el Valencia (cinco-dos) y el Real Madrid (que cosechó aquella temporada rutas derrotas por cuatro-1 en frente de los celestes, tanto en Vigo como en Chamartín). Pahiño, que con veintitres tantos se levantó con el título de pichichi del torneo, y Hermidita, con catorce, fueron los máximos anotadores en una plantilla en la que formaron asimismo Simón, Mesa, Cabiño, Gaitos, Gabriel Alonso, Abuelo, Roig, Miguel Muñoz, Aretio, Vázquez, Retamar, Zubeldia, Salas, Marzá, Venancio, Bermejo y Montoro. La espléndida temporada tuvo su guinda con el subcampeonato de la Copa del Generalísimo. El Celta alcanzó la final, que se disputó en el estadio madrileño de Chamartín el cuatro de julio de mil novecientos cuarenta y ocho, tras superar una agónica eliminatoria de semifinales frente al RCD De España, que precisó de 2 partidos de desempate para resolverse, con sus respectivas prórrogas, los que se festejaron en Madrid exactamente la misma semana de la final. Las gestiones de la directiva céltica para lograr un aplazamiento resultaron ineficaces y el equipo brincó al césped del coliseo madridista para enfrentarse al Sevilla FC. A los seis minutos de juego un enorme disparo de Miguel Muñoz adelantó al Celta en el marcador. Mas el Sevilla reaccionó enseguida, y en el minuto diecinueve logró el empate. El Celta sostuvo el tipo 3 cuartos de hora más, mas tras el reposo, en un nefasto minuto catorce, los vigueses encajaron el segundo tanto, en una jugada que significó además de esto la lesión del portero Simón, que le forzó a retirarse del terreno de juego. Por aquel entonces el reglamento no dejaba sustituciones, con lo que el equipo jugó con diez jugadores y el puesto bajo palos debió ser cubierto por Gabriel Alonso, quien encajó 2 tantos más en los siguintes quince minutos, finalizando el encuentro con el marcador el terminante cuatro-1 en favor de los andaluces.